Publicaciones
En el ámbito literario ha publicado cinco obras: un ensayo sobre cultura política mexicana: Los de arriba (Planeta, 1993), la novela Ardiente seducción (Nueva Imagen, 1997), nueve cuentos reunidos en el libro intitulado Historias del más acá de la Ciudad de México (Plaza y Valdés, 2003), y la novela El último cacique (Ediciones B 2009) y El Duelo de la soledad
LOS DE ARRIBA
Es un ensayo que desnuda el alma de la familia política mexicana. Desentrañar el montaje y sentido de los códigos privados y secretos de "los de arriba" (el compadrazgo, el padrinazgo, las lealtades, los símbolos del poder y sus instituciones, su lenguaje y medios, sus figuras y credo), seguramente auxiliará a quien quiera interpretar las complicadísimas claves y señales con las que esa élite expresa, refleja y comunica su poder.
Con un lenguaje lleno de anécdotas que revelan, en su contexto histórico, la esencia de ese poder encarnado en acción, Jaime Ramos presenta con rigor y método excepcionales los suficientes elementos para "iniciar" en la cultura política mexicana a cualquier observador, tanto a los de "arriba" como a los de "abajo".
LOS DE ARRIBA, por ello, como una radiografía del poder en México, nos va descubriendo los órganos sanos o enfermos de nuestro sistema político. A cada lector, por tanto, le corresponderá emitir su diagnóstico.
ARDIENTE SEDUCCIÓN
Al terminar sus estudios superiores, Sebastíán recibe de parte de un amigo político el ofrecimiento de ocupar una cartera diplomática en el consulado de México en París. Acepta con la ilusión de vivir una aventura prometedora. Su proyecto es estudiar y disfrutar su juventud en el ambiente estimulante de París. Al llegar, de paso (obligado) por la Alianza, conoce a María, catalana que ha ido a París con la misma ilusión y deseo de aventura que él. Comparten valores y destinos típicos de familias conservadoras, aunque contrasta el aire liberal de ella con el machismo de él.
Como era de esperarse, la distancia supera las taras familiares y culturales. Y así como, abolidos los límites, la atracción mutua los lanza a vivir un amor loco marcado por la violencia y el ansía de experiencias intensas.
A lo largo de esta breve pero intensa primera novela de Jaime Ramos, el lector --llevado del frenesí en que se queman María y Sebastián -- descubre que así como hay vidas que necesitan muchos años para cumplirse, también hay otras que se viven y se agotan en unos cuantos momentos. Pero la huella de ese fuego queda para siempre.
HISTORIAS DEL MÁS ACÁ DE LA CIUDAD DE MÉXICO

Las Historias del más Acá de la Ciudad de México, ejemplo de prosa fluida sin pretensiones, ahonda en la crisis existencial que vivimos los habitantes de la Ciudad de México. Cada cuento lleva al lector de un estrato social de una generación y de un estado anímico a otro. Y no obstante la crítica político-ideológica personal del autor cada historia no pierde la razón optimista de ser en el contexto del medio ambiente que escogimos para medio sobrevivir: La capital de los mexicanos.
EL ÚLTIMO CACIQUE
¿Hasta dónde llega el poder cuando no está dispuesto a detenerse ante nada? Don Magnolio Coss es un hombre fuerte, despiadado y frío, con una visión del poder absoluto y no repara en el respeto a las reglas, hace hasta lo indecible por imponer su voluntad. En un momento del camino, perdió toda noción del honor y honestidad, pero eso no lo convirtió en un monstruo, lo convirtió en un dios. La avanzada edad del cacique promete el fin de una época de terror, control de hierro, escándalos, intrigas, abusos, crímenes, mentiras y conspiraciones. Pero, decidido a no perder el poder, ni siquiera frente a la muerte, prepara a su hijo como su sucesor, en una elección controvertida y viciada.
Don Magnolio ahora tendrá que enfrentar los pecados de su vida, que vienen armados y --como él-- tienen la sangre fría. La vida de este cacique se convierte en la disección de la política, dibuja a la perfección los alcances y la brutalidad de hombres cegados por el ansia de poder.
Narrada con una prosa violenta y elocuente, Jaime Ramos describe la manipulación de los medios, las peores artimañas políticas y la triste realidad del gobierno. Aventúrese dentro de esta excelente novela, descubra entre sus líneas las terribles verdades sobre el ejercicio del poder, por cínico que parezca, y que son la práctica común. Detrás de El último cacique, se encuentra la estrategia de la opresión.
EL DUELO DE LA SOLEDAD
La locura, ¿no es, acaso, el más efectivo atajo hacia la razón? La soledad, ¿es, a fin de cuentas, el mejor antídoto para sobreponernos al aislamiento despersonalizador originado por esa otra soledad, la tumultuaria, que nos impone la vida diaria en las grandes ciudades?... Cotidianeidad construida sobre un cúmulo de sinsentidos, sustentados a su vez en infinidad de convencionalismos igual o más irracionales que los supuestos desvaríos de los seres que, como Miranda, solemos considerar extraviados, si los encontramos a nuestro paso, cuando en realidad es muy posible que quienes hayamos perdido el rumbo seamos nosotros. No son precisamente los ojos los que nos permiten descubrir la trama real y los tejidos del traje nuevo del emperador, del mismo modo que la razón no permite descubrir la desnudez irracional de nuestra vida en sociedad.
Cuando los débiles hilos que mantienen a Miranda aterida a la razón, a su razón, empiezan a desvanecerse, es el momento en que ella comienza talvez a alcanzar mayor lucidez. El aparente extravío en que se adentra, ese supuesto proceso de perdición en los escondrijos de la locura es, quizá, su verdadera salvación, el encuentro consigo misma, con todos sus miedos y flaquezas, con sus miserias y monstruos, con esa soledad buscada y encontrada, edificada y fortificada a golpe de horas convertidas en días, de semanas trocadas en meses, de años en los que huye su vida.
Sin embargo, al fin y al cabo, el aislamiento de Miranda respecto del mundo que la rodea no es mayor que el de nosotros mismos, aislados en la multitud ciega y sorda de metrópolis que devoran y escupen todo cuanto contienen, sólo que —al menos en su caso— éste es voluntario, y su periplo se convierte en una lucha sorda de conocimiento y reconocimiento, un duelo en que su mayor aliado y, al mismo tiempo, su adversario más temible, es la soledad, esa soledad en la que Miranda exorciza sus demonios sin saber bien a bien si los devora o, por el contrario, es devorada por ellos.